
La polémica se originó a partir de la aparición de carteles, sin firma de organismo emisor responsable, en donde se cuestionó la indepencia que pueden llegar a tener los periodistas que trabajan para un monopolio en el que la dueña está acusada de apropiación ilegal de personas. El afiche, que era una clara alusión a Ernestina Herrera de Noble y al Grupo Clarín, causó pánico en periodistas de distintos medios.
Así lo demostraron en los últimos días Joaquín Morales Solá, Luis Majul y Fernando Bravo que, sumándose a los dichos precursores de la ex-botinera Amalia Granata, igualaron el gobierno de Cristina Fernández con el de una dictadura. Aquí no importan las palabras, ni la responsabilidad que se pueda llegar a tener sobre ellas: lo único que vale son las predicciones apocalípticas inherentes al discurso.
Según Solá y Majul, la presidenta es la única persona con capacidades para evitar un desastre -el editorialista del diario La Nación habló de hasta "un posible muerto" si no se da fin a "esta situación"-. En coherencia con la supuesta lógica conspirativa que se infunde desde el poder, en la entrega de los premios Martin Fierro Luis Majul mencionó persecuciones y agradeció a las autoridades de América 2 por haber cuidado su cabeza "aún cuando miembros del gobierno la pidieron" (N. del A: hay que tener ganas de pedir la cabeza de Luisito).
Se deberían realizar horas y horas de archivo y observar el compromiso que tuvieron todos los personajes mencionados con el último gobierno militar que gobernó durante el período 1976-1983. Supongo que muchos todavía no lo hicieron para evitar aumentar el miedo generalizado de los periodistas comunes y perseguidos.
Para finalizar dejo la editorial que Eduardo Aliverti, conductor radial de Marca de Radio eligió para abrir su programa del sábado 1º de mayo. En ella Aliverti recordó que, entre otras cosas, durante la dictadura desaparecieron más de 100 periodistas, existieron campos de concentración, picanearon y violaron a mujeres embarazadas, robaron bebés, las fuerzas armadas secuestraron, torturaron, mataron y arrojaron gente al río sólo por el peligro que implicó pensar diferente.

Ah bueno, pero vos no le estarás pidiendo al ser humano que piense, y, encima, que sea coherente!? Te equivocaste de planeta, marian.
ResponderEliminarMe encantó tu blog y muchas gracias por el mensajito de mi amigo mariano zamorano en suspendelviaje!