viernes, 25 de junio de 2010

Medios locos

Un diario que prometió ser “el mejor del país” y duró 84 días, otro que se anunció como “el último diario en papel” pero corrió con la misma suerte, matutinos que pasaron a ser gratuitos y generaron mayores ganancias que cuando fueron pagos. Los últimos 10 años de periodismo gráfico en Argentina marcaron sucesos en donde los perjudicados, casi siempre, fueron los periodistas.

Medios gratuitos
Acusados por falta de calidad periodística y un enfoque orientado más a las agencias de publicidad que al lector, desde fines de la década del ´90 se produjeron apariciones de diarios distribuidos en forma gratuita
El caso de La Razón fue el más llamativo: en marzo de 1999 abandonó, tras 94 años, la distribución tradicional. El éxito fue tal que en diciembre de 2000 pasó a formar parte del Grupo Clarín. Según el Instituto Verificador de Circulaciones, la edición matutina actual tiene un promedio de distribución de 98.143 ejemplares.
Su principal competencia es El Argentino, nacido el 21 de julio de 2008, con una tirada promedio actual de 150 mil ejemplares y una línea editorial netamente distinta la de La Razón.
La novedad, en algunas ocasiones, acarreó serios problemas: es el caso del diario Hoy, de la ciudad de la Plata, que según sus propios trabajadores, desde marzo se reparte gratis gracias a despidos injustificados, precarización laboral e incumplimiento del Estatuto del Periodista.

Inauguraciones festivas, cierres silenciosos
El caso de Jorge Fontevecchia, empresario fundador del diario Perfil, no parece fuera de tiempo y lugar. Tras tres meses de magras ventas, anunció en 1998 el cierre del matutino –hecho que provocó el despido de 300 periodistas-. Sin embargo, no significó su final: Fontevecchia continúo controlando las revistas de la editorial y, en septiembre de 2005, relanzó el diario como si nada hubiera pasado.
En el libro El dieciocho brumario de Luis Bonaparte, Karl Marx afirmó que “todos los grandes hechos y personajes de la historia se repiten dos veces: una como farsa y otra como tragedia”. Como cada uno pretenda interpretarlo, el diario Crítica de la Argentina, fugazmente dirigido por el periodista Jorge Lanata, tuvo su primera edición el 2 de marzo de 2008. Se publicitó como “el último diario en papel” pero estuvo en circulación poco más de dos años. Desde fines de abril, los trabajadores se encuentran reclamando contra el cierre.

martes, 4 de mayo de 2010

Palabras más o menos ayer me decías...


La polémica se originó a partir de la aparición de carteles, sin firma de organismo emisor responsable, en donde se cuestionó la indepencia que pueden llegar a tener los periodistas que trabajan para un monopolio en el que la dueña está acusada de apropiación ilegal de personas. El afiche, que era una clara alusión a Ernestina Herrera de Noble y al Grupo Clarín, causó pánico en periodistas de distintos medios.

Así lo demostraron en los últimos días Joaquín Morales Solá, Luis Majul y Fernando Bravo que, sumándose a los dichos precursores de la ex-botinera Amalia Granata, igualaron el gobierno de Cristina Fernández con el de una dictadura. Aquí no importan las palabras, ni la responsabilidad que se pueda llegar a tener sobre ellas: lo único que vale son las predicciones apocalípticas inherentes al discurso.

Según Solá y Majul, la presidenta es la única persona con capacidades para evitar un desastre -el editorialista del diario La Nación habló de hasta "un posible muerto" si no se da fin a "esta situación"-. En coherencia con la supuesta lógica conspirativa que se infunde desde el poder, en la entrega de los premios Martin Fierro Luis Majul mencionó persecuciones y agradeció a las autoridades de América 2 por haber cuidado su cabeza "aún cuando miembros del gobierno la pidieron" (N. del A: hay que tener ganas de pedir la cabeza de Luisito).

Se deberían realizar horas y horas de archivo y observar el compromiso que tuvieron todos los personajes mencionados con el último gobierno militar que gobernó durante el período 1976-1983. Supongo que muchos todavía no lo hicieron para evitar aumentar el miedo generalizado de los periodistas comunes y perseguidos.

Para finalizar dejo la editorial que Eduardo Aliverti, conductor radial de Marca de Radio eligió para abrir su programa del sábado 1º de mayo. En ella Aliverti recordó que, entre otras cosas, durante la dictadura desaparecieron más de 100 periodistas, existieron campos de concentración, picanearon y violaron a mujeres embarazadas, robaron bebés, las fuerzas armadas secuestraron, torturaron, mataron y arrojaron gente al río sólo por el peligro que implicó pensar diferente.

lunes, 26 de abril de 2010

Los militares odian esas plantas...


y yo las quiero para mi!


La mañana de hoy me encontró leyendo la sección de información general del diario La Nación.
Lo que más me llamó la atención fue la nota firmada por el periodista Gabriel Nicola, quien da cuentas sobre el aumento de incautación de plantas de marihuana en casas con terrenos amplios.
El dato que se arroja es el siguiente: desde octubre de 2009 hasta el 20 abril de 2010, la policía bonaerense secuestró casi ocho plantas de marihuana cada 24 horas.
Las conclusiones o el cierre son las antinomias de siempre: posiciones a favor del autocultivo contra el negocio de los transas, alguna que otra cita textual de miembros del staff de la revista de cultura cannabica THC y el ejemplo de Eduardo Vázquez -baterista de Callejeros, sospechoso por la muerte de su mujer, Wanda Taddei- quien contaba con alguna que otra plantita en el momento que allanaron su departamento.
El humilde consejo de No se cae es el de tener sumo cuidado con los vecinos buchones, sobre todo en épocas de vacas gordas.

miércoles, 14 de abril de 2010

Del telégrafo al blog: la socialización de las noticias


David de Ugarte es económista y tecnólogo español, fundador del grupo Ciberpunk, Piensa en red y de la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas.

En su libro El poder de las redes (2007), Ugarte se basa en la teoría de que para entender la mayoría de los fenómenos sociales y políticos cotidianos, se deben tener en cuenta tres formas esenciales de organización de redes: centralizada, descentralizada y distribuida.

A lo largo de la historia, la tecnología de las comunicaciones fue causa de cambios producidos en las estructuras de poder. Ugarte señala el surgimiento del telégrafo y las agencias de noticias como la primera revolución de las redes. Así, el siglo XIX marcó el comienzo del fin de la Era centralizada dando paso a la Era descentralizada.

A partir de la aparición del primer ordenador, en 1944, comenzó una carrera de avances tecnológicos hasta llegar al estado actual, que Ugarte denomina de construcción de una Era de redes distribuidas. Según el tecnólogo, la existencia de Internet y de una blogsfera libre y masiva provoca "una red de iguales" con un flujo de información hasta el momento inédito.
Un acontecimiento que se puede tomar como una mezcla de la Era de la descentralización con la Era de la distribución, es la manifestación en Plaza de Mayo del último viernes 12 de marzo, convocada por fans de facebook del programa 6, 7 8. Más allá del alcance político, la marcha se organizó a través de una red social, las cifras mostraron una concurrencia de entre 10 mil y 12 mil personas y el acto no tuvo cobertura de ninguno de los grandes medios de comunicación. Si bien podemos encontrar características propias de la Era de distribución, no podemos observar la misma en estado puro, debido a que el programa se emite por la Televisión Pública de la Argentina -con intereses claramente jerarquizados y afines al gobierno-.